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domingo, 6 de agosto de 2017

17 de 100 "Este es tu mundo"








Este es tu mundo


Hace varias noches tengo el mismo sueño, todo está oscuro y corro sin saber hacia dónde voy, me siento perdido, nervioso y asustado, no hay nada alrededor, solo negrura pero si que escucho voces atroces detrás de mí, no entiendo lo que dicen pero no me agrada escucharlas y sigo corriendo hasta que de repente el miedo me paraliza.

No puedo moverme y las voces están cada vez más cerca, mi corazón va a mil, mi voz no se atreve a salir, sólo me queda llorar y esperar.

Por un segundo me doy cuenta de que estoy soñando, me enfado conmigo mismo por no despertarme, ¡¿Por qué no me despierto?! 

Silencio.

Ya no oigo las voces y eso me tranquiliza. De repente delante de mí se alza una puerta cerrada y con un cartel que reza " Aquí se trata de sentir" y en el suelo hay una carta a mi nombre.

Miro fijamente a la puerta - ¿Sentir? ¡ya estoy sintiendo todo el pánico del mundo! ahora sólo quiero despertar!- consigo decir de mal humor.

Intento moverme y esta vez mis piernas si responden, me acerco a la carta y la abro:

"Se viene una nueva generación de hombres y mujeres que viven y actúan desde el amor.

Tú eres uno de ellos (aunque aún no lo sabes), así que únete a ellos y contagia a los demás con tu música y tu vibración.
Los reconocerás por las miradas, las buenas son la señal.

Y no huyas más de ti ni de tu esencia, no temas a sentir, abraza tu oscuridad, ama a tus voces internas y conecta con quién realmente eres.

A partir de ahí ponte a trabajar, la vida te espera.

Intuición y Acción.¡El riesgo es optimismo!

Este es tu mundo."

Todo se desvaneció y la oscuridad me atrapó, la voces gritaban todos mis miedos, todos mis complejos, todas mis fobias. Volví a tener miedo a sentirme pequeño, por un segundo sentí que no valía nada. 
Estreché la carta con mi mano derecha y me repetí: -¡Me amo y todo está bien!- lo repetí cada vez más fuerte hasta que sin darme cuenta que las voces se iban acallando y yo me iba haciendo más grande, más fuerte más luminoso.

Y desperté de golpe en mi cama, estaba amaneciendo y me sentía poderoso, empecé a reír sin entender nada de lo que había pasado. 
Te despertaste con mi risa y al girarte para mirarme vi esa buena mirada. 
Me abrazaste mientras me susurrabas: 
-Por fin has abrazado a tus miedos, bienvenido a Nuestro Mundo!-


María CreeyCrea
100 días Escribiendo
17 de 100
438 palabras